Arritmia

Hay gente que escribe y gente que ESCRIBE.

Arritmia es muy especial.

Lleva  muchos años escribiendo y publicando, y a punto está de sacar otro libro (Arritmia, ¿ya sabes qué canapés van a poner?).

Hoy tengo el inmenso honor de publicar, con su permiso, un post con uno de sus relatos. Un relato muy muy especial para mí.

Sobran más palabras.

TIEMPOS Y MOMENTOS

A veces es deliciosa la noche. No ya sólo por todo el misticismo que la rodea. Sino por el simple hecho de ser noche. Porque de igual forma que no entendemos de sombras hasta que todo está a oscuras, no valoramos lo que tenemos hasta que la realidad nos lo planta ante nuestros ojos en forma de bofetón. Hace unos pocos días, pocos, esa realidad que a veces me aterra me sirvió en su bandeja de plata un trocito de luz. Un tesoro de esos que esconde el camino que he decidido recorrer tras una de sus innumerables curvas. Una llamada a mi puerta. La misma puerta a la que le desenganché los cables del timbre. Fue, por tanto, un repicar de nudillos. Corto. Seco. Como un tambor de juguete.

Desde ese momento estoy navegando entre olas sin sal. Me pasa un poco lo mismo que siempre que he dejado de fumar. Que ese primer cigarrito a escondidas de todos los que me han apoyado durante tres meses, me sabe a gloria. Ese preciso y precioso momento de volverme a viciar tras mucho tiempo sin vicios. Es como volver a nacer. Como volverme a saber.

Ahora que te vuelvo a saber, tengo la sensación de que me compensa el no haber sabido de ti tanto tiempo. Incluso me compensaría si te volviera a perder. Sabría, al menos, que alguien puede llamar a mi puerta mientras duerma. Que alguien, al otro lado, no necesita un timbre ni un conducto reglamentario. Y eso siempre me ha fascinado. Desde pequeño siempre me gustó la gente que daba el paso adelante que yo jamás di. Me crié entre retrocesos. Me creí, siempre, y me sigo creyendo.

Me gusta saberte cerca. Y me gusta sentirme sabido. Me importa poco si vienes o vas, mientras te sepa conmigo. Tiré, hace unos años, un manojo de llaves al mar y ahora ya no me preocupo por nadie. Ni por nada. Lancé mis llaves al mar, y allí me las guardó un pulpo que atiende al nombre de Ricardo. No me pienso preocupar por el tiempo. Sería un completo imbécil cuando, lo realmente importante en esta vida no es el tiempo, sino los momentos.

Y esos, los momentos, sí me interesan contigo. Sí quisiera perderlos contigo. Me basta con saber de tus huellas en la arena de mi playa. Me basta con saberte sudando por si me ataca la sed. Me basta estar a años luz y tener la certeza de que en cualquier parpadeo te posarás en mis pestañas. No necesito más. Bienvenida a mis entrañas.

Arritmia


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9 comentarios en “Arritmia

  1. Me gusta y mucho.
    Aceptamos pulpo como adivino y guardián de llaves.
    “Life is what happens to you while your busy making other plans” J.Lennon (creo)

  2. Los comentarios, esta vez, los tendrá que contestar Arritmia, si él quiere, claro.

    Aunque, como veo que esto va de decir frases de famosos, ahí va una:

    “Vete a la mosca” – dice mi madre cuando le tocamos mucho la moral.

  3. ¿Yo? ¿Eso me lo dijiste cuando me pediste el texto? Cagoentodo…
    Bueno, pues…
    Gracias, Jac.
    Le hago llegar tus comentarios a Ricardo, el pulpo budista.
    Se pondrá de un contento…
    Como si lo viera.
    Como frase famosa, yo me decanto por:
    “A mí ni se me hacer que”. (Leído en Internet)

  4. Wow!! Aún tengo la piel de gallina, un relato precioso, sin duda.
    Y yo divagando acerca de vivir de la escritura mientras hablaba con un escritor de verdad, sin tener ni puta idea… me ha pasado como en aquellas veces en las que hablo con personas más altas que yo; de repente me he sentido pequeña e insignificante.
    Qué bonito texto, me quedo pasmada.
    Y la frase esa… yo buscaría a semejante asesino/a de palabras, para matarlo antes de que acabe con la cultura.

  5. Muchas gracias, Señorita Ana.
    Eso de ‘escritor de verdad’ nunca lo acabo de tener claro. Lo de ‘alto’, sin embargo, sí.
    Gracias por su lectura y por sus palabras.
    Sigo esperando link o sucedáneo que me permita leer sus renglones.
    Gracias, de verdad.

    Frase célebre: “Perdone, ¿para ir a Mordor…?” (Frodo, en una toma falsa jamás emitida de Lord Of The Rings)

    • De nada, doctor arritmia.
      Para leer algo mío se tendrá que contentar con visitar mi blog, si algo no he hecho mal, está enlazado en mi nombre. Yo he visitado la dirección a la que me remite el suyo y tengo que decir… que no entiendo nada de lo que veo.
      Pero será cosa mía, que vivo en un mundo muy pequeño (y me lo digo yo a mí misma y sin recochineo ni segundas intenciones)

Talk to me, baby

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