Carta a mis padres

Queridos Papá y Mamá:

Ya hace siete años y medio y, a veces, se me hace duro.

Aquí todo sigue igual. O casi todo.

Curiosamente, en esta ciudad con tanta gente, es donde menos amigos tengo.

Aquí no son muy amables. Una vez me dijo una persona que por qué tenía que ser la gente amable. Entonces lo entendí todo.

Me dedico a una cosa seria, que me deja vivir bien, pero no me colma el espíritu. Lo que me colma el alma no me da de comer.

Me desplazo en moto. Puedo conducirla gracias al carné que tú me pagaste, Papá. Gracias. También tengo este trabajo gracias a la carrera que tú me pagaste. De nuevo, gracias.

Os echo de menos.

Mamá: cuando caigo enferma, recuerdo tu cariño y me imagino que estás conmigo. Eso me reconforta. Cierro los ojos y siento tu calor y, aunque esté sola, un trocito de ti está a mi lado.

Muchas veces me despierto en mitad de la noche y pienso en vosotros. No puedo mentir: me angustio pensando en lo que está por venir. Sé que hemos tenido infinidad de conversaciones al respecto, pero no puedo evitarlo. Lo siento.

Yo estoy bien. O eso creo. A veces necesito algo de cariño, ya sabéis como soy. Y un poco llorona.

¿Cómo es estar casado? ¿Cómo es llevar 51 años juntos? No me lo puedo imaginar, Papá, Mamá, se me escapa. Porque yo, ya lo sabéis, no creo que me case nunca. Y no creo que haya nadie capaz de aguantarme eternamente. Soy nómada. De lugares, de gente. Si pudiera, lo sería incluso de mí. A veces me escaparía muy muy lejos, en silencio y de puntillas, para que nadie me pidiera que me quedara. Y después volvería, deseando que nadie hubiera notado mi ausencia y que no me hiciera preguntas.

Papá: nos parecemos tanto… Hace tiempo me molestaba cuando alguien me decía que salía a ti. Ahora no puedo concebir mi existencia sin ti. Sin esos genes tan marcados que me has dado.

Mamá: eres nuestro equilibrio, nuestro pilar. Sin ti, nuestro hogar no habría sido más que una casa de locos impulsivos, grotescos y desquiciados. Te acuerdas de la tarde en la que me preguntaste qué sentía exactamente y te contesté: “me siento atrapada aquí, en el mundo”. Tú, en tu equilibrio, apenas pudiste comprenderme. Y sin embargo, ahí estás, cada vez, con cada caída, recogiéndome y recomponiendo mis pedazos. Porque no lo comprendes. Pero lo afrontas y luchas contra ello. Porque lo aceptas. Porque me conoces.

Nos han tocado tiempos duros, Mamá, Papá. Gracias. Gracias por todo. Por sacar fuerzas del lugar más escondido de vuestro ser. Por darnos lecciones de vida. Papá: tenías razón en casi todo lo que me advertías. Tú sabías dónde iba a caer y allí te dirigiste, cada vez, porque ya lo sabías. Me esperaste con paciencia, deseando que no me hiciera demasiado daño. Sólo el justito para aprender la lección. Y vaya si las aprendí.

Os echo de menos. Tengo muchas ganas de veros.

Un abrazo,

She

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13 comentarios

Archivado bajo Mis padres

13 Respuestas a “Carta a mis padres

  1. Te vas a algún lado? Por que últimamente tus posts suenan a despedida …
    Se te echa de menos por el Naranjito

  2. Ana

    Muy bonito y conmovedor, sí señora, es un ejemplo de la carta que los hijos deberíamos enviar a los padres antes de

    • Ana

      (deditos rápidos) decía que es la carta que deberíamos todos los hijos enviar a nuestros padres antes de que sea demasiado tarde. Ya poder decirlo de viva voz sería la hostia, pero es difícil decir algo como eso sin acabar con la cara chorreando de lágrimas y de mocos.
      La nota manuscrita, ¿la has llegado a enviar o vas a hacerlo?

      • Ana (a.k.a. deditos rápidos):

        Soy partidaria de decir eso que llevamos dentro y que creemos que los demás saben. Cuando, muchas veces, no es así. Y no me refiero sólo a nuestros padres, sino también al resto de familiares y amigos. (Sin caer en el ridículo, que ya os estoy viendo borrachos perdidos en una celebración cantando “tequieros” a diestro y siniestro).

        La carta manuscrita no tenía pensado enviarla pero creo que finalmente lo haré.

        Un abrazo.

        • Difícil se me hace decir algo. Muy difícil.
          Sólo soy capaz de articular que la entrada es preciosa. Y es, con diferencia, tu mejor entrada. La mejor.

          xxxxxxxxxxxxxxxx

          • Gaearon:

            Entiendo que te resulte difícil.
            Qué riquiño eres.
            Es curioso cómo percibimos las cosas. Para mí no es mi mejor entrada, pero sí una de las más sentidas.
            Agradezco mucho tus palabras, hermano. De verdad que sí.
            Un beso.

  3. Sencilla y emotiva carta. Seguro que se emocionan mucho. Siempre destacas lo sola que te sientes en esa gran ciudad. No te conozco y cuando lo le me llega a preocupar (cosas que pasan en los blogs, digo yo…) Me gustaría poder darte un consejo que te ayudara verdaderamente, pero no sabría decirte más allá de lo obvio. Será un gran post leer que eso cambia. Confío en que sí!

    Au cacau, un abraç.

    • Quico:
      Gracias. Verás, no es que me sienta sola continuamente. Lo que ocurre es que en el blog tiendo a describir esos momentos porque es cuando más me apetece plasmarlos. Cuando estoy súper feliz no lo hago (y debería, lo sé).
      Mira tú por donde, me has dado la idea para un post.
      Te lo dedicaré a ti.
      Un beso.

  4. Pingback: Me Pagaste Con

  5. Pingback: Para Quico « She Says

  6. Jenny

    A mí no me hagas llorar eh? Esta te la guardo!

Talk to me, baby

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