Miedo

Hola a todos:

No sé si hago bien en escribir esto aquí, ni si me va a perjudicar. No sé muy bien lo que estoy haciendo. Es algo muy íntimo, pero ya todo me da igual.

El fin de semana estuve en Málaga. Más o menos bien, acompañada, y fui tirando. Cuando volvía en el avión me quedé dormida y, una vez más, soñé con él. Despertar después de uno de esos sueños es como bajar a los infiernos. Desde entonces, ya no pude más. me vine abajo. Intenté recurrir a todo lo que tenía a mi alcance para calmarme. Me bajé del avión y entré en el autobús que me llevaba al centro de Barcelona. Y no pude parar de llorar. Odio llorar en público, pero no podía parar. Intentaba decirle a R. que lo necesitaba, que me estaba encontrando realmente mal, que tenía mucho mucho miedo, pero me respondió que me calmara y que no podía atenderme cada vez que lo necesitara. Lo que él no sabía es hasta qué punto me estaba encontrando mal.

Llegué a casa en un mar de lágrimas, absolutamente rota, intentando que nadie me viera. Ahí me derrumbé totalmente. Vi mi realidad: una mujer adulta con un nivel de angustia que dejaría de piedra a cualquier psicólogo, sin poder dejar de llorar, desesperada. Así que no tuve más remedio que recurrir a mis padres. Intento no hacerlo cuando estoy tan mal, pobrecitos, se preocupan tanto que los destrozo. Pero no me quedaba otra alternativa porque pensé que iba a hacer una locura, nada me aliviaba. Estaba totalmente fuera de mí.

Así pasamos hablando un rato, yo llorando, como una niña, desesperada, mis padres preocupadísimos, turnándose para hablar conmigo. Cuando uno le pasaba el teléfono al otro,podía oír sus comentarios de desesperación (seguramente pensarían que yo no los escuchaba).

Hubo un momento de tal crisis, de tal angustia, de tal horror que mi madre me pidió por favor que llamará al 061. Fue la primera vez en mi vida que hice algo así. Supongo que porque nunca había estado sola en un momento parecido.

Llamé y me atendieron rápido, se notaba que querían acabar la llamada porque tendrían muchas. Se limitaron a decir que me tomara otro ansiolítico mientras respiraba profundamente. Volví a llamar a mis padres y, finalmente, en una de las llamadas en las que pude hablar con mi madre sin mi padre al lado, le confesé todo lo que había pasado con J. Ella sabía lo que había ocurrido la primera vez, pero nunca le dije que habíamos vuelto. Me vio devastada, destrozada, hundida. Estoy pasando un infierno. Esto sí es un infierno y no lo que he pasado con él. Tengo mucho miedo. A veces, J. me tranquilizaba cuando yo estaba así. Me decía que cerrara los ojos, que respirara lentamente, que él estaba ahí para tranquilizarme y que siempre estaría. Que me iba a cuidar. Que nunca me ocurriría nada.

Tengo ganas de vomitar, apenas puedo comer. He llamado a mi psicóloga pero está consultando.

Mis padres están preocupadísimos. Mi madre llega esta tarde.

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16 comentarios en “Miedo

  1. Espero y deseo -de verdad- que la presencia de tu madre pueda ayudarte a sobrellevar esto, al menos a no sentirte tan desesperada.
    Ojalá pudiera ayudarte de alguna forma.
    Te mando un abrazo y toda la buena energía de la que dispongo, que no es mucha, pero pareces necesitarla más que yo.
    Un beso.

  2. Siento que lo pases así.

    En este tipo de posts, uno no sabe mucho que decir… tan solo intentar transmitir al que lo escribe que no está sol@. Es cierto que los que te leemos no somos tú y hablamos desde fuera sin saber todos los detalles de la situación. Sabemos lo que nos cuentas, pero seguramente te guardes detalles importantes.

    Lo que vengo a decir es que los que estamos aquí fuera, necesitamos que seas fuerte. Que nos hables de sentirse extraterrestre o de que vas por ahí como el guadiana, y ya no porque nos sintamos mal porque alguien al que leemos está en un momento dificil… si no porque nos caes bien y empatizamos contigo. Sabes que esto del anonimato está muy bien y no estamos obligados a nada, si te leemos es porque queremos saber de tí porque nos preocupas.

    “una mujer adulta con un nivel de angustia que dejaría de piedra a cualquier psicólogo, sin poder dejar de llorar, desesperada.”

    Da igual que seas adulta, niña, anciana, adolescente… cada uno tenemos nuestros problemas y para algunos, los temas del corazón son mas sensibles que otros. Eso no te hace peor persona, al contrario, te hace más sensible que el resto de la gente y no deberias de sentirte mal por sentirte humana.

    Ahora bien, yo no soy ningun psicoanalista, tan solo sé lo que he leido de forma amateur y en mis ratos libres (mi formación es económica puramente), pero decirte que no hay ninguna prisa porque te recuperes. Tomate el tiempo que necesites y haz lo que necesites, lo que te pida el corazón. Si en ese momento el corazon te pidió volver a retormarlo con él, aunque no haya sido la decisión más adecuada, lo veo un movimiento acertado y YO HUBIERA HECHO LO MISMO. Necesitabas saber por tí misma que no podia funcionar y has conseguido la lección, a un coste muy alto.

    Insisto, HAZ LO QUE NECESITES. Habla con quien quieras, viaja a donde quieras, come lo que quieras… porque lo único que necesitas es despejarte la mente. Si eres una persona muy sensible, manten tu cabeza entretenida.

    Nos has demostrado que eres una persona muy capaz y aunque tu corazón te duela, eres más fuerte de lo que crees. Y si no lo crees tu misma, solo tienes que leer tus entradas y ver la imagen que das ya que quieras o no, esa fortaleza la tienes ahí. Que quieras usarla o no, es otro tema.
    Asi que sé mas fuerte que tu corazón.

    Eso sí, sé consecuente con lo que hagas (no te vayas a hacer alpinismo si no sabes ¬¬)

    Siento el tochazo y espero que te habra los ojos, aunque sea solo un poco, para que veas lo que hay al final.

    Para todo lo demas, ya tienes mi email (total, estoy desempleado y una alta predisposicion al altruismo… a falta de ingresos…)

    Un abrizo.

    fdo. otro que va de “guadiana” por la vida.

    PD: una lástima que no tengamos tanta confianza/contacto como para que me hubieras dicho que estarias por málaga, para una vez que se pasa por esta ciudad una de las blogeras que respeto…

    • Alberto:

      No has escrito ningún tochazo. Siempre me han gustado los comentarios largos. Y más si son como este.
      Esta extraterrestre está exhausta, cansada, rota, deprimida. Pero sigue luchando para que todo cambie.
      Me ha gustado mucho tu comentario, de verdad. Y me siento bastante estúpida, como si mi respuesta no estuviera a la altura.

      Un abrazo fuerte. De esos que dejan huella.

      • Pues no, no está a la altura. Pero no es culpta tuya, es que mi ego está bastante alto.

        Estuve viendo ayer noche un documental: “America en primetime”, cap3. Hablaba del creciente uso de los personajes de inadaptados/raritos en la televisión y hablaba un poco de la sociedad que mostraba lo que se veia en la television.

        Espero que estes mejor o al menos la compañia de tu madre te sirva de algo.
        Y si te pasas por málaga nuevamente, avisa mangurriana!

        PD: te habría escrito algo en el post mas reciente, pero no se me ocurrió nada 😛

  3. Llegué a tu blog hace tiempo de una manera incidental. (si yo te contara…) y nunca había pensado en comentarte, pero hoy me voy a saltar esta regla (como últimamente me salto muchas de mis reglas autoimpuestas) porque lo merece y mucho.

    TE ENTIENDO, mucho, demasiado para lo que me gustaría. Sé que cuando se dice esto la persona que lo recibe puede pensar (“si claro, sabrás lo que estoy pasando..”) Quizá tengas razón, pero puedo decir (y no con gusto) que más de una y dos veces, después de llorar hasta pensar que me ahogaba, sola en casa, me he mirado al espejo y (tras fijar la mirada porque lo veía todo borroso) he descubierto a una persona que me ha aterrado en el espejo. Y pensar que si sigo así, muero, que es insostenible, y no saber cómo salir. En mi caso, lo peor, es la consciencia de que la causa de ese horror es interna, que sale de mí, es decir, que soy yo misma. Cuando el principal peligro de una persona es ella misma hay algo gordo que tratar…

    Con esto no espero animarte pero sí, como dice el comentario anterior (Alberto), mostrarte que de alguna manera no estás sola, aunque de otra manera todos los estemos.

    Besos y mucho mucho ánimo

    • Hola, Anónimo:

      Muchas gracias por tu comentario y por romper tu silencio.

      Y sí, sé que por ahí fuera hay más gente como yo. Y que, cuando la causa del miedo está dentro, no puedes escapar, sino convivir con él. Hacerle un hueco y esperar a que se aburra.

      De nuevo, gracias.

      Un abrazo.

  4. Vale, salgo de Tierra-3 solo para comentar, aunque no se que decirte, no creo que un personaje virtual como yo pueda ayudar en nada y solo lograría darte un discurso estilo Alfredo Landa en la entrega de los Goya. Nunca me he sentido como tú te sientes. Me recuerdas demasiado al libro que te regalé.
    Solo puedo darte mi aprecio y cariño, aunque sea virtual.
    Un abrazo y un beso

    • Nomesalelaspelotasponerminombreyaconelwordpressjoder:

      Sé que nunca te has sentido como yo me siento. eres uno de esos seres afortunados que siempre está de buen humor, que es capaz de hacer una broma de cualquier cosa. Cabronazo. Hasta me has arrancado una sonrisa con tu comentario.

      Sí. Yo también me siento muchas veces como un personaje de Murakami.

      Un beso.

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