Escala menor

Estudié 3 años de solfeo, asignatura obligatoria en el tiempo que cursé Teatro Musical. Nunca pensé que pudiera apasionarme tanto la traducción de notas y compases en algo tan sublime como la música.

En 3º, Ben nos ponía ejercicios en el pentagrama. Escribía notas, algo corto,  y nos hacía reproducirlas. Primero, sólo diciendo las notas al ritmo. Después, entonándolas. Lo que algunos veían como un ejercicio tedioso, yo lo sentía como magia: las matemáticas transformadas en música, transformadas, a su vez, en sentimientos.

Uno de los días que más me marcó fue cuando comenzamos a estudiar la escala menor. Él se sentó en su piano y empezó tocando una melodía corta en escala mayor y dijo: “Es alegría”. De pronto, tocó algo en escala menor y dijo: “Produce tristeza”. Lo soltó como quien se bebe un vaso de agua, acostumbrado a años de enseñanza.

Pero yo me quedé con la boca abierta. Estaba pasmada, como quien mira a un mago. El resto de alumnos asentía con la cabeza, no vi que a nadie le hubiese causado el mismo efecto hipnótico. Yo tenías ganas de gritar “ES ALUCINANTE, ¿NADIE MÁS LO NOTA?”.

Qué maravilla, era la máxima expresión de lo racional transformado en visceral.

Hoy descubrí el ejemplo perfecto para mostraros de lo que os hablo. Hay una conocidísima canción de Cyndi Lauper, Girls Just Wanna Have Fun, que, para mí, siempre ha sido de lo más alegre y buenrollista que ha parido madre. Como no, en escala mayor. Me encanta esa canción.

Y va este tío, y hace una versión en escala menor: acordes, voz, todo. Y de pronto, esa canción se vuelve melancólica, totalmente diferente. La letra se torna intensa, duele. Y me deja tiesa y llorando a moco tendido.

Espero que os guste.

Glacier

J.M., mi querido amigo, apenas sé qué escribir para expresar cuánto te aprecio.

El dolor que sientes, tu oscuro pasajero, está creando hermosos paisajes, se clava en tu alma como un glaciar y él mismo, en su paradoja, te va abriendo camino.

Esto es para ti.

Y para vosotros, que sentís dolor.

Try a Little Tenderness

Como ya he dejado entrever en más de una ocasión, mis gustos musicales están claramente influenciados por la música que he escuchado en mi casa desde pequeña. Con 5 hermanos mayores, melómanos todos ellos, aquello era un no parar de música constante. Para mí era normal jugar en el cuarto de alguno de mis hermanos mientras éste ponía el tocadiscos a todo trapo. Y ahí fui bebiendo y empapándome de lo que me iban dando. Sigue leyendo

DON’T GIVE UP

 

Desde que era pequeña, una de mis canciones favoritas ha sido Don’t Give Up, de Peter Gabriel (y Kate Bush), incluido en el álbum So, 1986. Por aquel entonces, siendo una enana, apenas sabía algo de inglés y recuerdo preguntarle a uno de mis hermanos mientras observaba el LP de Gabriel en blanco y negro:

“Qué significa So?”

Mi hermano me miró como si le hubiera preguntado de dónde vienen los niños y me contestó: Sigue leyendo

QUE RULE EL BUEN ROLLO

Hoy os voy a dejar el enlace a una canción del primer disco de Lenny Kravitz: Let Love Rule, de buen rollo en plan Peace, Love & Understanding (sólo hay que ver el vídeo). Me gustan mucho el bajo y los coros del estribillo además de cómo la canción va in crescendo hasta que el tío se desgañita.

Bueno, deciros también que este hombre, que para mí siempre ha resultado un piojoso, Sigue leyendo